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martes, 2 de julio de 2013

El hombre moderno: una contradicción natural y evolutiva.


Desde hace décadas, una ola de buenos valores comenzaron a fluir por el mundo. La fracasada humanidad de las guerras mundiales generó una sensibilidad extraña en el planeta. Los ciclos históricos repetían incansablemente la desdichada situación: oscuridad y renacimiento. Pero, esa sensibilidad no fue lo suficientemente contagiosa, la humanidad siguió el camino de la depredación, la explotación y la injusticia incalculables. ¿Que nos detiene? Nada en absoluto, seguimos pensando que nuestra existencia preferencial otorgada por unos dioses imaginarios es la justificación perfecta para devorarnos cuanta cosa aparezca en el camino. Occidente se levanta honroso y se permite orientar al mundo bajo sus principios adaptativos.

Cuando los científicos proponen la teoría evolutiva, las religiones brincaron estrepitosamente, no era posible admitir que la imagen que su dios nos regalo, se cambiara por el rastro genético en la transformación de los primates y otras especies. La teoría de la evolución concluyó de manera categórica nuestra descendencia animal y nos desligó radicalmente de la voluntad divina de la creación. Somos animales, y no solo habitamos este planeta si no que, lo compartimos con otras especies de la naturaleza.

Pero la naturaleza, creadora y proveedora no previó su mismo desastre. Aquel simio erguido ahora amenaza con destruirla, arrasa con sus manteles verdes, asesina, sacrifica y flagela exageradamente a sus hijos animales; los mata por placer y come por obsesión; dignifica seres invisibles, justifica la agresión, contamina sus venas vivas, mutila tus cordilleras, oscurece su aire, riega sus entrañas en los mares, convierte lo natural en dañino y se reproduce sin control. 

¿Es el hombre una contradicción natural? La humanidad se desligó totalmente de quien la vio nacer (Naturaleza) y se olvidó por completo de aquellos quienes la vieron crecer (Animales). 

La contraevolución (Hombre moderno) ha pretendido globalizarse en las últimas décadas, las sociedades coherentes del Oriente sienten un influjo invasor que arrasa con sus culturas adaptativas, las arrincona sin más opciones a veces que subyugarse. En hispano América nos cortaron el vínculo natural que nos unía con la esencia misma, con la “pacha mama”.  

Lo esperanzador y positivo, es que la Humanidad moderna puede ser solo una desagradable y fugaz fracción del ciclo material del universo y el planeta, solo nos queda reflexionar si esa capacidad enorme de destruir la propia naturaleza, bastará para extinguir millones de años como si se tratara de un parpadeo.
El hombre moderno es, sin duda, una contradicción natural.

M. Alejandro Lemus.
Administrador Público.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Un dios a la medida.



Cuando un ateo escribe sobre “Dios”, lo hace por el simple hecho de que es la representación divina más cercana a su entorno social, así que, aunque al ateísmo no es un rechazo a ese “único” dios, lo tomamos como un concepto que generaliza sobre los miles de códigos religiosos y mitológicos. Pero bueno, desde hace algún tiempo vengo escuchando un concepto religioso que me llama la atención, lo escucho de esos creyentes modernos o más jóvenes, quienes como cualquier cosa moderna, tratamos de ajustarnos a la moda y a los “nuevos virajes” del conocimiento científico. Sin embargo, este concepto es alimentado por pastores o lideres que intentan voltear la imagen del dios tradicional. Resulta que como es normal, hemos conocido a un dios (judeocristiano) figurativo del hombre, a su imagen y semejanza, tiránico y egocéntrico, que busca alabanza, perdona al arrepentido y se vale de sus secuaces para impartir justicia, salud y prosperidad. Los santos, la maría, Jesucristo divinizado, ángeles, arcángeles, espíritu santo, todo ellos como el batallón misericordioso que salva al mundo de las penas y del sufrimiento cada vez pierden credibilidad. Como lo dije, el conocimiento científico está derrumbando querubines, una película que vuelve a rodar unos cuantos siglos después, cuando cayeron en nombre del cristianismo antiguos dioses personificados y de mayor coherencia humana. 

Pues hoy, la imagen de dios es una representación única, solitaria, individual, donde la interacción con él es de manera directa, sin intermediarios, sin batallones, sin comisionistas.  Es una expresión donde se presenta al dios de occidente como un núcleo, el foco de toda sabiduría y expresión de misericordia, arrinconado por la ciencia y el mundo moderno a una simple idea todopoderosa, omnipotente, alejado de toda circunstancia conexa, como un vinculo extraño entre el “yo” y el “dios” de todos, que me escucha mientras escucha a miles. Es un dios creador, inventor, que mueve los hilos de la ciencia para permitirle al hombre conocer como actúa su voluntad, como hizo el universo, eso sí, espero millones de años para hacérnoslo saber. Un dios a la medida es lo más fácil para hacerle frente a las múltiples objeciones.

Las contradicciones teológicas llegan a un punto de no retorno, se estancan en una esquina, acorraladas, sumisas esperando solo el golpe final… la ciencia está cerca de encontrar respuestas profundas, pero la argucia cada vez se camuflará déjenme decirlo, de manera estúpida. 

Sostener ese divino aparato es costoso, quema neuronas, quita esperanzas, borra ilusiones, suprime la innovación y descarta la esencia del hombre, arropa la belleza femenina, la fracciona y la humilla, tiene la negación de la negación, si imprime sobre papel mojado y retiene el tiempo en la oscuridad.  No importa que alaben, que amen, que imploren, que expresn hermandad, en el fondo la cultura religiosa esconde el peor de los males: la esperanza perdida en futuros inciertos y verdades fantásticas. 

domingo, 13 de mayo de 2012

La Falsa predicación de los testigos de jehová


Portada revista "despertad".

Los domingos sobre todo en la mañana, suelen salir los amigos protestantes de la secta “los testigos de Jehová”. Estos suelen caminar con sombrilla y su biblia bajo el brazo, predicando casa por casa como una orientación universal de su iglesia, inspirada por la profecía bíblica que manifiesta una predicación mundial en los “últimos días”, tal como se dice en mateo 24:14 “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. 

En eso van, encuentran católicos y otro tipo de protestantes en su camino donde son rechazados o simplemente desatendidos, cosa que harían igualmente ellos si fuera inversa la situación. Sin embargo, existimos ateos decentes y amables que los recibimos de manera fraterna y condescendiente, para escucharlos y tomar nota de los que explican, recibir sus folletos y revistas para leerlas posteriormente. Pero no vuelven, no asoman más nunca sus textos y palabras, ¿qué pasa? Sencillo, huyen de la razón. 

Al escucharlos detenidamente, tomo apuntes mentales para sobreexponer mi punto de vista, al terminar de hablarme, comienza mi “misión” mundana.  La idea apocalíptica está en un nivel muy bajo de mi pensamiento secular, aunque es lógico considerar que en este mundo la especie humana no tiene garantizada su supervivencia, es totalmente refutable y rechazable la amenaza continua que señalan estos hermanos de creación. 

Como personas los respeto, pero en el terreno de la razón y de la lógica es muy difícil y hasta imposible respetar las ideas que carcomen sus cerebros. Algunos se sienten “no fanáticos”, pues consideran estar en un equilibrio entre la vida en iglesia y la vida en sociedad (“mundo”) pero, ¿no es fanatismo creer que después de varios días de muerto, alguien pueda resucitar? O ¿resucitar a otros luego de un mes de muerto? Por favor, hasta la más sana de las mentes sabe lo imposible, en términos orgánicos, de este absurdo, que el temor y el desequilibrio mental fundamentado en la fe ciega solo pueden alimentar. 
Revista Atalaya


Pero mientras les hago una cátedra de historia, los comparo con niños inocentes que le tienen miedo al “coco” y a “la bruja”, en perfecta analogía con las primeras manifestaciones de credulidad humana, cuando al no contar con las suficientes herramientas para conocer inquietudes, se lanzó al terreno de lo mítico y lo divino, cosas que fueron una a una derrumbándose en cada época del desarrollo científico. Ellos, los testigos, como todos los creyentes y religiosos fanáticos del mundo, son los niños inocentes de la Sociedad moderna. 

Aunque, existen los que quieren dar un paso adelante, la presión religiosa, “moral” y social impide comenzar a razonar desde un punto de vista agnóstico, como una valiosa muestra de superación espiritual y personal. 

Al terminar mis ideas, la ofensa oculta no se hace esperar, me toman como “oveja descarriada” que deben “salvar”, no puede darme más risa, su profecía no aplica para nosotros, se largan y no vuelven a predicarme su palabra…... pero antes me dejan uno de sus tantos folletos, de los que uno a uno refutaré para entregárselos y compartirlos en este blog. 

Mario Alejandro Lemus, Estudiante Administración Pública. ESAP, Colombia .


jueves, 3 de mayo de 2012

La religión antagoniza con el desarrollo de la Humanidad






 Religion Y Futuro

 

En bachillerato, solo en clase de religión daban como cierta la teoría creacionista de la vida, en la que dios de la nada trajo hombre y mujer al mundo como imagen y semejanza de él mismo, unos miles de años atrás y los condenó a pasar trabajos forzosos y padecer sufrimientos por comer del fruto prohibido…   “el conocimiento”, mientras tanto en biología, historia, filosofía, química y geografía nada de eso era de obligatorio aprendizaje, sin embargo, la mayor parte de las veces las ciencias no ocuparon el lugar que debieron tener.

El conocimiento, fruto prohibido de la humanidad, el saber y descubrir dudas e inquietudes humanas, siempre será censurado por cualquier religión que pretenda imponer sus consideraciones, que sabemos vienen de la especulación y la imaginación milenaria. Recordemos pues el caso típico de galileo galilei, para tomar una idea de lo que representa la religión en estas cosas, obstructora del desarrollo humano, de los avances científicos, de la búsqueda de la verdad liberadora, que busca solo la obnubilación enfermiza de las mentes menesteres de protección divina y ausentes de fortaleza espiritual, consiguiendo objetivos que van desde la alienación social hasta el usufructo bendito de la fe.
Los escépticos confesamos respeto a las costumbres populares, a las expresiones de conexión a ciertos fenómenos y acontecimientos sobrenaturales. Sin embargo, manifestamos una profunda preocupación social y filosófica frente a las trabas e impedimentos que chocan ante las nuevas condiciones mundiales, que exigen de nosotros actitudes abiertas y honestas hacia las problemáticas estructurales de la sociedad y del planeta. 

Latinoamérica experimenta un acelerado crecimiento de sectas religiosas derivadas del protestantismo, la de mayor crecimiento es la Iglesia pentecostal, tal vez la mas radical de todas, practicante del único dios, que refleja un oscuro futuro si de actitudes abiertas y honestas exigimos los ateos. 

Planteamos sobre la base de las pruebas científicas la evolución como un proceso, como un medio. Al contrario, la religión cristiano-católica expresa un creacionismo irracional desde la base de las creencias y la fe, como un hecho, como un fin. Y es precisamente ese fin, lo que convierte a las creencias, en posturas antisociales, deshonestas o más bien antihumanas y anti-planetarias.

Sabido entre nosotros que la anti humanidad se apodero por siglos de la sociedad, que desde el poder hegemonizó toda conducta, todo pensamiento, toda disciplina. Capturo de manera trágica pensamientos en avanzada y etiqueto toda una época. La edad Oscura. Retrocedió en años valiosos a la ciencia, persiguió, decapitó y torturó a miles, como el espanto del desarrollo. Desde la preocupación secular, tendemos a asimilar lo pasado con la continua orientación moderna de las creencias y la fe, donde el individuo pierde desde todo punto de vista, su esencia humana y colectiva, desde la autoexclusión de las formas de vida generales, hasta la indiferencia total a los procesos sociales de la sociedad moderna y su desarrollo científico. 

Las consecuencias para el futuro del planeta pueden estar sujetas a consideraciones mitológicas, al igual que las soluciones a los problemas presentes que también estan y estarán sujetos a las especulaciones ausentes de evidencias y de toda explicación racional, formalizando así un oscuro proyecto dedicado al ocultamiento de las condiciones objetivas y un freno a la búsqueda de la verdad científica, tan necesaria a la misma evolución y destino de la humanidad. 

*la palabra Irracional es vista acá desde un punto de vista sociológico y antropológico.  

Alejandro Lemus . 03 de abril de 2012

viernes, 10 de febrero de 2012

El juicio final?



Muy pocas personas conocen en realidad que es lo que motiva a una persona del común, enseñada y acostumbrada a los ritos religiosos, a las oraciones, al miedo, el temor divino y la indicación “moral”, a decidir no congratularse más con la idea de un ser progenitor del universo, dador de vida,  omnipresente y omnisciente, que todo lo hace , lo ve, lo espera y lo inventa, capaz de destruir con un soplo y de diseñar con una palabra las maravillas y las cosas hermosas del planeta y del cosmos entero, a decidir por la humanidad, a juzgar y